En este mar de silencio apareciste tú, mi ángel. Yo estaba más que confundida, no sabía ni lo que veía, pero creí que me ibas a ayudar a levantar la cabeza. Creí que eras un rayito de luz, pero no entendía que eras un ángel caído. Caprichoso. Ensimismado. Cerrado a ver lo que no querías ver; que yo no era como tú, que eres frío o cálido… solo para conseguir tus propósitos hedonistas y que yo, yo era como una figurita de porcelana, una muñequita frágil que cada vez que tratabas bien se ponía feliz y sonreía como juguete de aparador, pero cuando me lastimabas, me rajabas y me causabas aún más confusión.
Ahora te veo y te amo.
Ahora te veo y te odio.
¿Como explicar en un mar de confusión que hay ángeles caídos que te abrazan y luego se olvidan de ti? ¿Como le explicas a este corazón, tan enfermo de desamor y tan frágil que su ángel, el que la rescataba, puede ser tan frío e indiferente como una estatua griega, etéreo, pero lejano como el sol, que no le importa en lo más mínimo la suerte de esta pobre mortal?
Ahora te veo y siento en silencio.
Ahora te veo y mi corazón llora desesperado.
Mejor me alejo de ti.
Si me alejo, si te dejo de ver mi corazón puede creer que no existes más, y puedo llorar en silencio hasta que mis lágrimas laven tu recuerdo de mi ser.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

1 comment:
HEy metete a leer mi xanga!! :)
Que chivo esta tu blog, me gusta mucho!
--JuanRa
Post a Comment