Monday, March 30, 2009

de navidades y regalos

Ya se que quiero de Navidad.

Ya se que le voy a pedir a la Virgen de Suyapa que me traiga. Le voy a rezar desde hoy. Que me traiga uno como él. Así justamente. No me conformo con menos y no deseo más. Solo eso. Uno como él.

A quien engaño... ¡¡¡ LO QUIERO A ÉL!!!

Quiero tenerlo. Así como los niños chiquitos prometen que van a cuidar a un juguete si se los dan, así lo cuidaría. Con la diferencia que no sería una mascota, juguete o juego. Sería algo real. Haría lo imposible por cuidarlo y hacerlo feliz. Por esa sonrisa y esos ojotes. Y sé que sería igual de su parte. Y no vería a ningún lado, ni soñaría con viajar en otros barquitos más que el suyo. Solo en el suyo.

Pero ese muñequito está en el estante de alguien más. Espero que esa niña, cuando sea de noche y sea hora de guardar sus juguetes, ponga a todos en el estante, menos a él. Que lo tome y lo ponga cerca de su corazón, y sueñe con él, solamente con él. Que sepa la maravilla que tiene con ella. Y que duerma y lo ponga cerca de su corazón.

Como yo lo tendría si fuera mío

mi estrella

Es una noche de esas oscuras, en las que el smog no impide que se vean las estrellas. Se ve todo el firmamento con esas escarchitas hermosas que brillan como diamantes. Es triste pensar que llega su hermosa imágen a nosotros y quizás ya estén muertas. Muertas por dentro y por fuera.

Muertas como mi esperanza.

Distraigo mi mirada hacia otras estrellas, pero la que busco evitar es esa que nombramos juntos, en esas noches en las navegabamos en aguas cristalinas, en esos momentos en los que no sabes si estas soñando o es una realidad que no crees merecerte.

Les pusimos nombres a cada una de ellas. Discutiamos de como no parecian constelaciones las constelaciones. El cinturón de Orión parecía una serpiente. Tauro era un papelote. Pensabamos en esas cosas que solo los niños piensan, o aquellos que aun tienen un niño en su corazón piensan.

Pero siempre hablabamos de como serian en este momento esas estrellas tan hermosas. Como talvez eran ahora viejas, o estaban ya en el descanso eterno, como parte de la nada.

Esa nuestra estrella me hace recordar, sufrir, reir y sentir. Quiero creer, quiero pensar que aun te acordás de mi, y que quizás solo quizás, en esta nocha estás viendo esa estrella. Estamos bajo el mismo cielo, soñando con la misma estrella, tratando de recordar serpientes y papelotes.

Mi estrella. Mi lucerito... Mi escarchita... Brilla como siempre, ama como nunca y espero que estés brillando como siempre, y que eso que veo en el cielo no sea una visión post-mortem de tu felicidad, sino como estás ahora en realidad.

Sunday, March 29, 2009

____________________*sin titulo

Me ilusionas y me desesperas.

Con una palabra me subes al cielo y con otra me bajas a lo más profundo de los infiernos, donde ni siquiera cancerbero osa a asomarse. Donde el mismisimo Satán se apiada de esta alma, que no sabe que hacer cuando te ve.

No te entiendo.

No quiero entenderte.

No quiero sentirte.

Cada vez que aprendo a conocerte más me da mas coraje que seas tan inalcanzable, tan maravillosamente interesante y dulce. Me da coraje porque no puedo llamarte mio. Porque alguien más llego a esa costa y planto su bandera antes. Porque vos no queres quitar esa bandera. Porque esa bandera la veo desde mi barquito, que se muere por desembarcar en tu isla y sentir como el mar azota tus costas. Como dice la canción, como ese verde esmeralda que brota del mar se ve en tus ojos. Como ese corazón late y no es por mí.

Que Dios, el diablo, los ángeles y demonios se apiaden de esta pobre mortal. Que te saquen de mi vida o por siempre te metan en ella. Que deje de soñar con que no te puedo dejar de soñar.

Huiré lejos. Pero no importa que tan lejos esté, que tanto navegue por los siete mares, mi corazón aun deseará que esa isla hubiera sido mía. Mía.

Volverás, Volveré

Volverás. Volveré.

Estoy segura. Errores hay muchos. Soluciones pocas. Una historia extraña, pero que al final va a tomar su curso. Donde voy a acabar no lo se, sigo la corriente del rio, como un barquito de papel, entre muchos que van así por el mundo, sabiendo que no estan atados pero sintiendo como si lo estuvieran. Un barquito que siempre ha sido frágil, pero esta vez por primera vez en mucho tiempo demostró que la hoja de papel donde la hicieron es mas fuerte que el acero, que tiene un corazón que late fuerte, siente fuerte, llora, rie, siente y desea. Que es ante todo un barco que busca traer luz.

El barquito extraña las manos que lo han tomado del rio para observarlo y lo han dejado ir, esperando que la corriente lo traiga de vuelta, pero quiere seguir navegando. Quiere encontrar su destino. Mi destino.

Volverás. Volveré.

Esas manos me volverán a sacar del cauce del rio, y si vengo muy arrugada y dañada por el rio, me van a volver a armar, si vengo intacta va a estar feliz y me va a tomar entre sus brazos alegremente.

El destino va a decidir. No. Yo voy a decidir, porque mi destino soy yo.

Saturday, March 28, 2009

A la sombra de mi destino

Un deseo incocebible. Unas ganas irracionales. Un deseo loco. Una furia tempestuosa.

Ganas de vivir y seguir viviendo y seguir viviendo. De morir y seguir muriendo y seguir muriendo. En el limbo, en el éxtasis de desear sin saber si se es deseado. De pensar sin saber si se es pensado. De fantasear sin saber si siquiera recuerda tu apellido.

No soy Ícaro. Mis alas no se queman ni se caen... estan cerca del sol... lo suficiente como para estar calientes y casi safarse, pero para sentirme viva con el fuego que quema sin ser quemado. Ese sol que quema, quema quema. Hace arder la piel y pone a hervir el alma. Ese sol es usted. Indiferente ante mi destino.

No puedo desear mas que se vaya la luna para regrese el sol, que regrese y pueda volar debajo de el, tan cerca pero tan lejos. Tan caliente pero tan frío, tan grande que me hace sentir pequeña, pequeña como una abeja, más frágil que un diente de león, que tiembla ante la idea de ser siquiera una rayita en tu vida.

Pero pues no queda mas que planear por el cielo. Siguiendo el sol, hasta que se de cuenta que ahi estoy, mientras mis alas aguanten y no caiga al mar y me vuelva sirena. Y ahí, inclusive ahí en el fondo del mar, el calor de ese recuerdo que no tuve porque la vida no me lo presto, me va a hacer mirar hacia arriba y sin importar lo turbia que este el agua, voy a poder sentir esos rayos de sol.

Friday, March 27, 2009

de mares y corazones

No se ni que decir.

Ni me atrevo a escribir. No quiero olvidar, no quiero recordar, no quiero pensar, no quiero odiar y no quiero querer.

Quiero ser indiferente a esto. Completamente indiferente. Ser como el agua del mar, que acepta cualquier basura, desde un papel hasta el cascarón donde yació alguna vez un alma humana... y luego las escupe o las atrae a lo mas profundo de su ser, de manera cruel y aleatoria. Si, yo soy un cascarón, y alguna vez tuve un corazón. Debe estar por el mar, rondando costas lejanas, siendo picoteado por gaviotas que le hacen olvidar como antes ha estado pudriendose de dolor. Supongo que debe estar bien, flotando, moviendose a la intemperie... pero sigue latiendo.

Late por alguien.

Por algo.

Late como imbécil por ese algún día.


Pero late.