Voy a mandarte una carta, con todo lo que piensa y siente este corazón, no solo de vos sino de lo que es el mundo que nos rodea y los imposibles y posibles que nos mueven. Voy a escribirla con lágrimas para que no se borre de tu memoria. Y luego, cuando acabe ese cuento de hadas con final incierto al que llamo historia, lo voy a meter en una botella, lo voy a tapar y lo voy a mandar a navegar por lo mas profundo del mar. Va a recorrer kilómetros y kilómetros hasta llegar a esa costa lejana donde estás, donde mi corazón espera que me estés esperando. No te conozco, no se tu nombre, ni tu edad, sueño con el color de tus ojos y el calor de tu pìel. Imagino tu risa y los libros que lees, la música que oyes y con que sueñas, a donde te gusta ir y de color sueñas la realidad. Pero sé que me estás esperando en esa costa y nos vamos a encontrar. Me da miedo no reconocerte, que al verte tus ojos me esquiven y sigamos cada quien por nuestro lado sin llegarnos a conocer, sin llegarnos a amar, pero sé que de una u otra manera nos vamos a reconocer. Vas a ver mi sonrisa y vas a saber que soy yo. Voy a ver tus ojos y voy a saber que sos vos.
Pero y si estás acá a mi lado y ya te ví? Te tendré que volver a ver para reconocerte o será que aún no te veo bien.... pero pues mientras voy a escribir mi carta y esperaré que aunque estés cerca llegués a la costa donde mi carta vaya a reposar y la encontrés... la elijas de entre miles de cartas que hay... miles que sueñan con encontrar la mirada que en vos yo quiero para mí.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment